Massacre en Obras… ¿O no tiene nada que ver?

Se fueron las luces y la pantalla comenzó la cuenta regresiva para el despegue. Walas presidÃa la ceremonia. “Un beso, tomáâ€, dijo, y de pronto el cohete espacial partió al planeta Massacre al ritmo de La octava maravilla . La catarata de poder no se detuvo más, arriba, sobre el escenario estaba
la power band.
La primera ovación de la noche fue para el guitarrista Federico “Fico†Piskorz, que volvió a tocar en vivo por primera vez después de haber sufrido un terrible accidente a comienzos del año y en el que murió su novia Karina López Gutiérrez.
Walas arremetió otra vez, “Hola mi amor, ¿sabés qué?, ésto es Massacre en Obras” y siguió la topadora: Nuevo dÃa, Tres Paredes, Te arrepiento, A Jerry GarcÃa y más. A esa altura, el contemporáneo Pepsi Music se habÃa transformado en el legendario Obras Sanitarias de la Nación.
El clima perfecto lo completó una exquisita puesta de luces y las proyecciones en una pantalla gigante de imágenes vintage y psicodelicas diseñadas especialmente para el show.
Sonaron Seguro es por mi culpa, Mi mami no lo hará, Te leo al revés; Walas preguntó al público ¿Tocamos una de El Mamut, o no tiene nada que ver? y vinieron La reina de Marte; La orquidea blanca; Invasoras amazonas; Divorcio y Maggie May de Rod Stewart.
Durante las dos horas y media de show no faltaron los agradecimentos. A Juanchi Baleirón, voz y guitarra de Los Pericos, productor de El Mamut; Flavio Cianciarulo, ex Fabulosos Cadillacs; a Mario Pergolini y a Juan Di Natale, entre tantos otros.
Para los bises hubo otra sorpresa, Fernando Ruiz DÃaz, el cantante y guitarrista de Catupecu Machu, al que Walas presentó como “el hombre que desempolvó un tema de Massacre y lo convirtió en hit” subió a cantar Plan B, Anhelo de satisfacción. Como quién desde tierra tira de la soga para atraer al bote, el frontman de Catupecu contagió con su energÃa a todo el público que llevaba ya más de dos horas de show.
Y hubo más, Some day never come de Credence, Diferentes maneras, Armas, hasta llegar al momento en el que advierten que al público “le van a crecer alas” y comienzan los acordes de La epidemia y Resurrección para cerrar con “You really got meâ€, de The Kinks.
Después de más de 30 temas, Walas se confesó: “Suelo ser muy locuaz, pero esta vez me quedé sin palabras, esto es muy emocionante ¡Gracias locatis por venir a ver a Massacre!”.
Asà se cerró la primera fecha del Mamut Power Tour 2008, un show “Inaudito y lógico a la vez” según describieron los mismos protagonistas.
Fuente: www.criticadigital.com

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